Hubo un momento en que algo tocó un límite.
Acompañó la sensación de que una estructura que llevábamos sosteniendo mucho tiempo —una rutina, un ritmo, una forma de movernos por el mundo— dejó de poder sostenerse. Y todo paró.
Lo vivimos como catástrofe. Quizá porque no teníamos otro vocabulario para nombrarlo. Pero hay otra lectura posible, y es la que llevo años explorando, la que dio origen a Reset, y la que ahora, con la nueva edición de Reset I. Salida a despertar, cobra más sentido que nunca.
Lo que las culturas antiguas ya sabían
No es una idea nueva. Tradiciones de todo el mundo —desde las profecías mayas hasta los ciclos védicos del tiempo, pasando por cosmologías indígenas de América y culturas chamánicas de Asia Central— describían un momento de inversión planetaria. Un punto en el que la Tierra, como sistema vivo, se detendría para reorientar su eje.
Esto iba a ser necesario no con un sentido de castigo ni de fin de la vida o de la humanidad, sino como corrección.
La mayoría no lo vimos entonces, pero esta pausa iba a ser necesaria para que las personas pudiéramos invertir también nuestro rumbo, algunas alteraríamos nuestra escala de valores, la jerarquía de prioridades que había funcionado hasta entonces, a partir de ahora no valdría. Otras cambiarían su forma de relacionarse con el tiempo, con los demás, o con ellas mismas. Se convirtió en una oportunidad de recordar información que llevaban dormida dentro, aunque ese recordar generara división. Aunque incomodara. Aunque rompiera estructuras que se habían construido durante décadas.
En 2020 el mundo se paró. Y muchas personas, sin saber por qué, empezamos a movernos a nivel interno.
A qué me refiero con inversión
Despertar no es añadir luz a la vida. Es empezar a observar la percepción que estamos sosteniendo.
Y esa observación no siempre es cómoda, porque cuando empezamos a examinar con honestidad lo que hemos permitido, lo que hemos callado, lo que hemos sostenido por inercia o por miedo, caen estructuras que creíamos sólidas. Muchas de ellas ni siquiera eran nuestras. Las aprendimos en la familia, en la cultura, en los entornos que decidieron por nosotros qué debíamos sentir, cómo debíamos ser, qué podíamos o no podíamos recibir.

La inversión de la que hablo no es ideológica ni política. Es más íntima y más radical que eso.
Es dejar de organizar la vida alrededor del desmerecimiento. Es reconocer la carencia no solo en lo económico, sino en los vínculos que restan paz, en los entornos donde el reconocimiento brilla por su ausencia, en los silencios que hemos normalizado.
Es, en definitiva, tomar las riendas de la propia percepción. Y eso, aunque suene abstracto, cambia todo lo concreto.
Por qué escribí Reset en ese momento
No lo escribí porque tuviera tiempo. Lo escribí porque no podía no escribirlo.
En los meses más intensos de la pandemia sentía que algo más estaba ocurriendo debajo del ruido oficial, algo que los grandes pensadores —los que canalizaron sus ideas desde alguna fuente que no sabemos bien cómo nombrar— ya habían descrito con precisión. Y que nuestra sociedad, estaba eligiendo no mirar.
Reset nació de esa necesidad de entender qué estaba pasando de verdad, más allá del miedo, más allá de la gestión, más allá del consenso.
Lo escribí desde un punto de incomodidad y desde la intuición. Y cuando lo terminé, supe que no era una novela sobre la pandemia. Era una novela sobre lo que la pandemia reveló.
El librotráiler: una puerta antes de abrir el libro
Para presentar esta nueva edición he creado un librotráiler construido desde la misma materia del libro: mi voz, mi expresión artística y con frecuencias que acompañan el texto y las imágenes elegidas con todo el sentido.
No hay música convencional. Hay sonidos. La portada aparece a fragmentos, como algo que emerge, que se revela poco a poco. Porque eso es también lo que hace el libro.
La saga. Lo que Reset II viene a revelar
Reset I abre una pregunta.
Propone una mirada sobre lo que ocurrió y sobre lo que cada persona, desde su interior, puede elegir hacer con esa información.

Reset II. El agua primordial va a otro nivel.
Si el primer libro habla del colapso y del despertar, el segundo va a las raíces: la información grabada en el agua, la ascensión planetaria como proceso que no es metáfora sino descripción de algo que ya está ocurriendo.
Reset II. El agua primordial llegará en breve. Mientras tanto, Reset I. Salida a despertar es el inicio.
Una pregunta para ti
¿Hubo algo en 2020 que en ti también se invirtió?
No me refiero a lo que cambió en el mundo. Me refiero a lo que cambió en tu interior. A lo que dejaste de poder sostener. A lo que, de repente, ya no tenía sentido en tu vida.
¿Hay algo que todavía no te has atrevido a mirar?
Si sientes que este puede ser tu libro, lo tienes disponible en tapa blanda A5, en ebook y en audiolibro.

Reset I. Salida a despertar
Una novela iniciática escrita en un momento en que el mundo se detuvo… para que muchas almas comenzaran a despertar. Ambientada en los meses más intensos de la pandemia de 2020, esta historia nace desde la necesidad de comprender, de soltar, de recordar quiénes somos más allá del ruido. Un viaje literario que fusiona narrativa emocional, espiritualidad y metafísica para acompañarte en tu propio despertar. Si sientes que el encierro fue más interior que físico… Si aún vibran en ti…