Ascender no es subir a ningún sitio | conciencia de unidad y energía crística

Hay temas que vuelven una y otra vez cuando releo mis propias novelas. Estos días he estado repasando Reset I: Salida a Despertar y me ha sorprendido hasta qué punto lo que cuenta se alinea con lo que estamos viviendo. El libro empieza hablando de vivir en el ahora, repasa las leyes universales y en varias partes ofrece ideas sobre cómo gestionar la energía y cambiar la frecuencia desde la que miramos la vida. Aunque lo escribí simulando ficción, partía de memorias de mi realidad. Porque es parte de mis creencias, que lo que percibo en mi vida cotidiana, a menudo supera a cualquier ficción y a mí me parece, que esta experiencia vital va de eso.

Quiero compartir en este artículo algunas de esas ideas, como siempre para despertar preguntas, no para convencerte de nada, sino para invitarte a cuestionar si, por casualidad, antes no te habías planteado un tema así. Y además para animarte a que lo investigues más ampliamente.

Una frecuencia hacia la que caminamos

En Reset II el agua primordial aparece un concepto que es central: la energía crística. En esta segunda parte de Reset nos adentramos en conocimientos gnósticos y lo que se entendía desde esta filosofía, estilo de vida o pensamiento, como las esencias de la creación: los eones o aeones.

Estas vibraciones se han descrito como frecuencias utilizadas por el origen para crear el universo. Según la corriente que se investigue, los eones varían en número y denominación pero tienen similitudes y coinciden en lo básico. Uno de los que más se cita en el libro es el eón crístico. El motivo es intencionado. Durante la investigación y la documentación de la novela me encontré con más fuentes de las que a priori hubiera imaginado sobre este tema. Yo llevaba más de una década estudiando a varios autores que hablaban de estos conceptos: sobre la kundalini de la Tierra, los chakras planetarios, los portales cósmicos y aquí me encontré con tanta información que me desbordó. Tuve que concretar. Y me centré en explicar el cambio de la conciencia colectiva que se describe como una frecuencia de conciencia de unidad, hacia la que creo que parece que estamos caminando.

Como explico en el pódcast y el video de youtube, no soy la única que lo plantea. Hay autores con una obra muy extensa sobre estos temas. Uno de los más conocidos para mí es Drunvalo Melchizedek, del que he leído su libro Serpiente de luz. Pero hubo otro que me descolocó de verdad: Ascensión del cuerpo físico a la nueva Tierra, de Robert E. Pettit. Me rompió bastante los esquemas porque no aborda nada de esto desde la ficción, sino desde lo que él cuenta haber vivido como ingeniero que investigó durante años en el campo de la energía sutil.

Pettit habla de una división que, según él, se está produciendo en la Tierra y que mucha gente ya percibe de forma activa. Es una división en la frecuencia que culmina con el final de un ciclo cósmico. Lo que algunos llaman ascensión se refiere al planeta Tierra, un cambio en su frecuencia y cada forma de vida tiene su función en este gran cuerpo, como una célula más.

Cito a estos autores como fuentes para investigar. Os animo a leerlos con espíritu crítico y a quedaros con lo que os resuene.

Ascender no es subir a ningún sitio

Cuando se habla de pasar de la 3D a la 4D y a la 5D, no se habla de lugares físicos. La Nueva Tierra, que tanto se nombra, es un estado de conciencia.

Ascender, entonces, no es subir a ninguna parte. Es nivelarse con la energía que la Tierra está pidiendo, y nuestra función, al formar parte de ella, es colaborar en este proceso. Más que subir una escalera, yo lo imagino como afinar un instrumento, sintonizar una radio para escuchar la frecuencia que prefieras.

En Reset II el agua primordial me detengo en la resonancia Schumann, un fenómeno físico que interpreta que existen ondas electromagnéticas de muy baja frecuencia que resuenan entre la superficie terrestre y la ionosfera. Lo que viene después es una explicación sobre las teorías que la relacionan con la conciencia y con la evolución del planeta. También os dejo en el libro referencias de científicos que han trabajado el tema, para que busquéis en fuentes más amplias y no os quedéis solo con la ficción.

La conciencia hacia la que, creo, se dirige la Tierra, por resonancia y por necesidad evolutiva, tiene que ver con la armonía entre todos los seres, incluida la humanidad. Por ello, las guerras ya no tendrán sentido, no es la vibración hacia la que se dirige la Tierra y tanto el ser humano como el resto de organismos vivos somos como células en ella. Vamos hacia otro modelo de humanidad. Menos competitiva, un nuevo paradigma que comprende que el sufrimiento ajeno es el sufrimiento propio porque además, lo siente. Para ello es importante empezar por ser responsables de nuestros propios pensamientos. Solo con ese simple gesto, tendríamos descodificado el acceso al siguiente nivel.

Esto no va de competir. Todo lo contrario. Como digo en algún momento en Reset II: si compites pierdes.

Somos código

Como ya he dicho en otros vídeos, somos programación, somos código. Lo explico así en todas mis obras. Y con esos códigos podemos conectarnos: programarlos, desprogramarlos o volver a codificarlos como nosotros queramos. Para ello hace falta trabajo interno, y ese trabajo se hace a través de la conexión que cada uno siente.

Aquí aparece el hándicap del ser humano: su propio ego.

Si. A menudo es el ego el que nos traiciona. Pero tampoco se trata de matarlo como si hubiéramos tenido un ataque de ira o resentimiento. Antes de llegar a ese límite, sería más conveniente frenarlo, ponerlo en su lugar, y de paso, regular esa parte de la mente que hemos llamado negativa.

Servicio a otros, servicio a sí mismo

De Pettit y del material de Ra en los libros de la ley del Uno, tomé una distinción que utilizo en mis libros de la saga Reset: el servicio a sí mismo (SAS) y el servicio a otros (SAO). La conciencia de unidad que pide la Tierra va hacia el segundo.

Intento aclarar qué entenderíamos como el servicio a otros porque no se trata del complejo de salvador; ni mucho menos consiste en abandonarse a uno/a mismo/a o dejar la propia vida por los demás, ya que eso sería un acto irresponsable. Comprender que si no nos cuidamos primero nosotros/as no podemos estar en condiciones de cuidar a nadie más es el primer paso. Por ello, en mis obras hablo de la conexión interna y de salvarse a uno mismo, no de buscar que nadie nos salve.

Cuando cada persona hace esa labor, ya está aportando muchísimo al colectivo porque asume su responsabilidad, haciendo uso de su poder interno. Siempre que se esté en condiciones adecuadas, esto evitaría preocupar a los demás y además es un acto de generosidad pues no le arrebatas la paz a nadie.

Transformar el trauma: lo que no podemos saltarnos

Darse cuidado significa reconocer los traumas, aquellas emociones que no están sanadas, aceptar las vivencias que nos cuesta comprender. Practicar el perdón hacia uno/a mismo/a y la autocompasión.

Si lo que cargas pesa demasiado, no hace falta que lo hagas en solitario. Acompañarse de un profesional o de personas de confianza también forma parte del camino.

Cómo lo cuento en Reset

En Reset II el agua primordial lo narro a través de unos protagonistas que viven una serie de experiencias entre Europa y Perú, donde un chamán va explicando estos cambios y el cambio de la Tierra. Es mi forma de acercar estas herramientas desde la ficción, sin dejar de invitarte a que concluyas con tu propia investigación.

Si te apetece conocerlo, hay una muestra gratuita muy amplia de Reset II el agua primordial en Amazon y en Google Play, y si luego te gusta, puedes adquirirlo en distintas plataformas.

El primer capítulo completo de Reset I salida a despertar también lo tienes también en mi canal de YouTube.

No te olvides de explorar mi galería con obra original y reproducciones

carrusel joanamartos 1
Arte visual
carrusel joanamartos 5
Impresiones digitales
carrusel joanamartos 4
Pinturas plásticas originales

¿Cómo puedo ayudarte?